Tuesday, January 22, 2013

Gusta lo ajeno, mas por ajeno que por bueno

Yo soy un sueño, un imposible,
Vano fantasma de niebla y luz
Soy incorpórea, soy intangible:
        No puedo amarte:
            – ¡Oh Ven; ven tú!
(Bécquer, Rima XI, lines 11-15)

                Estas líneas  vienen de una de las cuatro voces del poema. Tres de las voces se ofrecen al narrador. Los primeros dos son rechazados por el narrador. Una es una mujer apasionada. La otra es una mujer o chica bonita. Ellas son reales y llena de promesas de darlo felicidad, pero son rechazados todavía. La última persona es un sueño, pero el narrador escoge a él.

                Creo que a veces nosotros no somos satisfechos con las cosas que ya tenemos y las oportunidades frente a nosotros. Por ejemplo, conozco a una amiga que habla como si fuera comprometido a un chico y habla de él como es perfecto, pero creo que ¡solo han hablado como dos veces en su vida! Ellos trabajan en el mismo edificio y ella está segura que son hechos para el uno al otro. Él es un producto de su imaginación. Ella lo pone encima un pedestal. No sabemos su carácter, pero es bien divertido de amar alguien que parece perfecto en toda manera. Creo que debemos de encontrar la felicidad ahora, en vez de siempre buscarlo, buscarlo, buscarlo y esperar por el día cuando vamos a realizar nuestros sueños. Mientras esperamos, muchas pasan el tiempo adorando alguien que no existe de verdad. Ésta poema me recuerda de un Mensaje Mormón que habla de este problema que muchas tienen.



Me interesa que el narrador de “Rima XI” no quiere alguien real que puede amarlo. Es como no puede ser satisfecha con nadie. Tal vez es más fácil de amar una fantasma que no puede romper su corazón y desilusionarlo. Como el hombre que busca oro y mi amiga que persiga un hombre de su imaginación, el narrador escoge estar con alguien intangible.

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