Yo he sido un hombre de pocos recursos y escasa
imaginación y pronto tuve que comenzar a buscarme la vida.
[Papel Mojado, p. 13]
Manolo G. Urbina no es detective típico o
protagonista muy suave como James Bond o Humphrey Bogart como vemos en la cinema
negro. Es algo muy interesante que el que está escribiendo el cuento crea
una idea de su mismo como un hombre tímido, aburrido, que no entiende su propia
vida y a veces pierde control de sus palabras y está muy influido por los demás.
Habla de su exterior muy ordenado y su vida normal y estructurada. Pero, al
mismo tiempo, dice que al dentro está batallando con la locura. Él como autor
del texto podría retratar su personalidad y comportamiento y apariencia como
quiera, pero nos da una foto no de un héroe ni de un genio, pero un hombre que
parece muy normal y aun menos que normal – sin vida.
Ésta me recuerde de un cuadro por Norman Rockwell lo cual siempre me da risa.
En el cuadro podemos ver las características verdaderas
del pintor y también podemos ver la representación en su cuadro lo cual parezca
más joven y fuerte que el hombre real. Como creador del arte, puede hacer lo
que quiera. El arte proviene un medio de expresar los deseos o los temores,
sueños o momentos desilusionados de nuestras vidas. Nos da oportunidad de
expresar quien pensamos que somos o quien queremos ser. Norman Rockwell y también
Manolo tienen esta opción de presentar a la audiencia quien son, pero Manolo no
lo usa para parecer muy guapo y guay. Pero tal vez como narrador quiere crear
un hombre que va a darnos una sorpresa. Manolo puede ser cualquier persona y
por medio del arte puede representarse para crear un efecto muy dramático. Como
artista, el modo de la representación de su mismo es un tropo literaria.