“En esto, descubrieron treinta o cuarenta
molinos de viento que hay en aquel campo...
- …amigo Sancho Panza, donde se descubren
treinta o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y
quitarles a todos las vidas….
…con la lanza en el ristre, arremetió a todo el
galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y
dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo
la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y caballero, que fue rodando
muy maltrecho por el campo.”
-Miguel de Cervantes, “DonQuijote”, p. 88-90
Ésta cita
de Don Quijote describe una escena muy famosa cuando el “caballero”
encuentra las molinas e intenta de batallarlas como gigantes. En clase hablamos
de la jornada del héroe. De los extractos que leímos, creo que éste parte pueda
ser cuando el héroe entra la sombra, el mundo desconocido y tiene que luchar y
experimentar un muerte para salir mejor. Ya está loco entonces tiene que
descender en un mundo físico que es diferente para demostrar que sea caballero
de verdad.
En pensar
en esta jornada, me dio cuenta que uno de mis historias preferidas en todo el
mundo sigue esta patrón – Harry Potter! Harry es una figura Quijotesca no solo
porque tiene sus compañeros a su lado o porque quiere restaurar al mundo al
época de paz en lo cual sus padres vivieron. Él sigue el patrón de un héroe. En
particular recordé que (SPOILER ALERT ) él experimenta una muerte real casi al
final de la historia cuando Voldermort lo mata, pero se vuelva a la vida con
más conocimiento y fuerza para salvar al mundo después de hablar con Dumbledore.
No
reconocía que este patrón está en todos lados! Creo que cada libro en la serie
de Harry Potter contiene la mayoría de los pasos del héroe y que la historia como
un todo lleva a Harry por este proceso. ¡Él tuvo que morir y resucitar! Yo
debería haber sabido.
No voy a mirar a las películas en la misma
manera ahora. Lo que me interesa aún más es que cuando estaba pensando en esta
jornada, pensaba en la vida de Cristo. Él no tuvo dudas ni cometió errores,
pero él creó la jornada del héroe. Entonces, espero que no sea demasiado
atrevido decir, pero, creo que todos héroes que siguen este proceso son también
figuras cristológicas.